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Aumenta la militarización en América Latina, apoyada por EEUU: métodos al estilo SOA se difunden por la región, donde decaen a la vez el nivel de desarrollo y la ayuda humanitaria.
Ha crecido notablemente la ayuda militar, las ventas de armas y el entrenamiento militar norteamericanos – realizados en EEUU, en sitios como la Escuela de las Américas, y en la misma América Latina – desde que comenzara la actual guerra contra el terrorismo. Dicha tendencia es un reflejo del enfoque de la Escuela de las Américas, consistente en "resolver" los problemas sociales y políticos a través de medios militares. Estas tácticas contribuyen a exacerbar el conflicto y a desviar el curso de los programas de desarrollo.
A través del Programa de Financiamiento Militar al Exterior (Foreign Military Financing Program FMF), la asistencia militar a América Latina ha aumentado drásticamente en la administración de Bush. En 2000, la ayuda militar de EEUU al continente fue de US$ 3.4 millones, una minúscula parte del gasto global del FMF, equivalente a US$ 4.7 mil millones. En 2006 el desembolso total del FMF descendió, incluso, a US$ 4.5 mil millones, tras alcanzar un pico de US$ 6 mil millones en 2003. No obstante, la ayuda militar a América Latina multiplicó por 34 los niveles del año 2000, alcanzando los US$ 122 millones.
ENTRENAMIENTO MILITAR
Durante el año fiscal de 2000, los Estados Unidos distribuyeron cerca de US$ 50 millones en fondos para entrenamiento militar, a través de la organización Educación y Entrenamiento Militar Internacional (International Military Education and Training IMET), adjudicándose US$ 9.8 millones, o sea el 18%, al Hemisferio Occidental. Dicho financiamiento sirvió para entrenar 2.684 soldados provenientes de países latinoamericanos. Becados con fondos del IMET, la mayoría de los soldados asistieron a la Escuela de las Américas, hoy conocida como el Instituto del Hemisferio Occidental de Cooperación para la Seguridad (Western Hemisphere Institute for Security Cooperation SOA/ WHINSEC)
Aceleremos seis años para caer en medio de la guerra contra el terrorismo; el financiamiento militar de IMET ha aumentado a escala mundial en un 75%, hasta alcanzar la suma de US$ 86.7 millones. Para 2006, los fondos de entrenamiento militar para América Latina aumentaron proporcionalmente a US$ 13.6 millones. Esta suma financiará el entrenamiento, en distintos aspectos, de 3.221 soldados latinoamericanos, desde la contrainteligencia a la reparación de helicópteros.
Colombia y los soldados colombianos son el cliente número uno de SOA/ WHINSEC, y el país también encabeza la lista de IMET. Han recibido US$ 9.3 millones en ayuda militar desde 2000, aumento de casi 90% en seis años. [IMET es sólo un aspecto de la ayuda; el total de la ayuda militar a Colombia, sólo para 2005, alcanzó los US$ 643.3 millones, 83% de toda la ayuda militar recibida por el país]. Otros países han recibido porcentajes todavía más elevados durante el mismo período. El financiamiento de IMET a El Salvador y Nicaragua aumentó en más del 200%, y Panamá, su vecino, obtuvo un incremento del 400% entre 2000 y 2006.
Al mismo tiempo que la ayuda y el entrenamiento militares han sido subiendo, la ayuda económica a la región ha ido decayendo – se augura un drástico descenso en la solicitud de ayuda exterior de 2006, sobre todo para programas de desarrollo, supervivencia infantil y salud. La solicitud de ayuda para la región ha disminuido en más del 40%.
VENTA DE ARMAS PARA AMÉRICA LATINA:
Cientos de millones y contando. Además de programas de ayuda como FMF & IMET, los Estados Unidos vende equipamiento militar a través de programas de venta de armas como los de Ventas Militares al Exterior (Foreign Military Sales FMS) y Ventas Comerciales Directas (Direct Commercial Sales DCS). A los 15 receptores de mayor cuantía de ventas de armas en América Latina les han sido entregado más de US$ 3.5 mil millones en equipamiento militar y armas entre 2000 y 2003 (el último año para el cual existe esta información).
Las Ventas Militares al Exterior son gestionadas entre el gobierno solicitante y el Pentágono. Por lo general, este proceso se reserva para pedidos más grandes, y "paquetes" que incluyen entrega, entrenamiento, recambios, mantenimiento e incluso garantías para el equipamiento. La mayoría del armamento vendido a través del FMS procede de los depósitos del Pentágono o de suministros de equipamiento militar restringidos para la venta comercial. Ventas Comerciales Directas, por el contrario, se tramitan entre el gobierno solicitante y las empresas de fabricación de armamentos. Como regla general, dichas transacciones toman menos tiempo porque no están sujetas al mismo nivel de intervención del Congreso, o a los trámites burocráticos del Pentágono. Sin embargo, las existencias se sacan de un inventario más limitado, debido a las restricciones para la venta comercial ya mencionadas.
LA AYUDA MILITAR & LA GUERRA CONTRA LAS DROGAS
Además de la ayuda militar, y a través de Financiamiento Militar al Exterior y Educación y Entrenamiento Militar, las fuerzas de seguridad y de policía latinoamericanas reciben miles de millones de dólares en ayuda "contra-narcóticos".
En 2000, los países de América Latina recibieron US$ 1.19 mil millones de financiamiento, de parte de la oficina de Control Internacional de Narcóticos (International Narcotics Control INC), la mayoría de la cual — US$ 894 millones — se adjudicó a Colombia bajo las condiciones del Plan Colombia, del Presidente Clinton. El financiamiento de INC para América Latina (sin contar los demás suplementos que recibe Colombia), totalizó US$ 169 millones entre 2001 y 2005, y el Departamento de Estado ha solicitado US$51 millones para 2006.
La Iniciativa regional andina contra las drogas (Andean Counter Drug Initiative) es un programa aparte, que comprende considerable ayuda militar y policial. Es el paraguas bajo el cual se cubre el "Plan Colombia", y sus metas declaradas son contrarrestar la proliferación de las drogas y estimular el desarrollo económico de la región andina. Bolivia, Brasil, Ecuador, Panamá, Perú and Venezuela reciben este tipo de financiamiento, pero la mayor ración sigue siendo para Colombia.
EL COMANDO SUR
El Comando Sur de los EEUU es el núcleo de su presencia militar en América Latina. SouthComSOUTHCOM opera con un presupuesto anual de US$ 800 millones, y su área de injerencia son 19 países en América Central y del Sur, y 13 países del Caribe. Casi todos los estudiantes de SOA/ WHINSEC provienen de países dentro del área de responsabilidad del SOUTHCOM. Todos los cursos de la Escuela apoyan los objetivos del Comando.
El tamaño y el presupuesto del Comando, sobre todo dada la preocupación militar actual con el Medio Oriente, transluce la influencia perdurable de los Estados Unidos en el Hemisferio Occidental — el patio de atrás de Washington. SOUTHCOM cuenta con 1.470 empleados— más del total combinado encargado de la región desde los despachos del Departamento de Estado, Comercio, Tesorería y Agricultura, la Jefatura Adjunta y el Secretario de Defensa.
ESPACIOS NO GOBERNADOS: ¿Al Qaeda en América Latina?
De acuerdo a documentación propia divulgada públicamente, el Comando Sur está interesado en mejorar la "soberanía efectiva" en los "espacios no gobernados" de América Latina como el "área tri-fronteriza" entre Paraguay, Argentina y Brasil, zonas en las cuales los gobiernos nacionales ejercen poco poder y donde prolifera el contrabando. Los expertos militares de EEUU aducen que allí tiene lugar la recaudación de fondos para grupos terroristas islámicos como Hamas y Hezbollah. El anterior Director de SOUTHCOM, James Hill, afirma que "ramas de las organizaciones terroristas del Medio Oriente llevan a cabo actividades de apoyo en el área de responsabilidad del Comando Sur."[1]
Cuando el Director de US SOUTHCOM, General Bantz Craddock, se dirigió a los oficiales que acababan de graduarse del Curso para Comandos y Directivas Generales de SOA/ WHINSEC, le advirtió a los soldados que los "complejos" desafíos incluyen "terrorismo transnacional, narco-terror" y los "movimientos radicales"[2]
Muchos expertos de Latinoamérica y de seguridad afirman, sin embargo, que la amenaza terrorista en dicho continente está siendo exagerada. Adam Isaacson, analista del Centro de Política Internacional de Políticas (Center on International Policy), afirma que, con la excepción de Colombia, "los terroristas son bastante escasos en América Latina, y los terroristas que amenazan ciudadanos estadounidenses en territorio estadounidense son todavía más escasos…retratar el terrorismo como una amenaza de la región, desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego, es una propuesta difícil de vender." La falta de una amenaza real, tangible, ha hecho poco por enfriar la retórica, sin embargo. Isaacson observa que "la palabra ´terrorismo' aparece como una justificación de la ayuda militar en 16 de las narraciones del Hemisferio Occidental, según los recuentos por países incluidos en el documento sobre programas de ayuda exterior presentado ante el Congreso del Departamento de Estado en 2005."[3]
POPULISMO RADICAL ¿viraje hacia la izquierda?
Hugo Chávez
Mientras expresa su preocupación por el papel creciente de los fundamentalistas islámicos en América Latina, y vigila con recelo los "espacios no gobernados", lo que parece preocupar a Washington por encima de todo es el viraje hacia la izquierda de muchos países latinoamericanos.
En su declaración de intenciones del 2004, SOUTHCOM acota que el "populismo radical" es una amenaza grave a la estabilidad de la región. En una instrucción o briefing ante el Comité de las fuerzas armadas de la Cámara de representantes, en Abril 2004, el entonces Comandante de SOUTHCOM, James Hill, aseveró que "en toda América Latina, los terroristas bombardean, asesinan, secuestran, trafican con drogas, transfieren armas, lavan dinero y llevan a cabo el contrabando de seres humanos." [4]
Explicó que hoy existen "terroristas tradicionales", como las bandas criminales de América Central y los grupos paramilitares y guerrilleros en Colombia; y los "terroristas emergentes", como los "populistas radicales" que explotan "las profundas frustraciones causadas por el fracaso de las reformas democráticas para entregar los resultados esperados". Los populistas radicales aparentemente incluyen al presidente venezolano Hugo Chávez y a Evo Morales, presidente electo de Bolivia y otrora líder del sindicato de cocaleros del país. [5]
En marzo, el Director de la CIA, Porter Goss, testificó ante el Comité de las fuerzas armadas de la Cámara de Representantes, que EEUU debería prestar mayor atención a las amenazas "en nuestro propio patio de atrás." Observaba que en 2006 tendrían lugar elecciones presidenciales en ocho países de América Central y del Sur, advirtiendo que "la desestabilización o deslizamiento hacia el rechazo de los principios democráticos...no sería conveniente para nuestros intereses y probablemente amenazaría nuestra seguridad a plazo largo."[6]
EN EL TERRENO EN AMÉRICA LATINA: Los militares de EEUU en Paraguay
Las bases militares de EEUU, los sitios clave para el avance de operaciones y las estaciones de radar intentan todas mantener un bajo perfil, pero no son tan elusivas como las "misiones de entrenamiento" esporádicas, estilo las que han estado tomando lugar en Paraguay este verano.
Las fuerzas armadas de EEUU y las de Paraguay llevan a cabo operaciones conjuntas en una base militar paraguaya, incluyendo una en la que participan soldados estadounidenses que imparten entrenamiento contraterrorista a 65 oficiales de las fuerzas aéreas paraguayas.
Mientras los funcionarios de EEUU, entre ellos el Secretario de Defensa Rumsfeld, niegan que Washington tenga interés alguno en establecer una base militar permanente en Paraguay, levanta sospechas el sitio mismo donde se llevan a cabo los ejercicios en cuestión. La base militar queda a menos de 300 kilómetros de la frontera con Bolivia, y está casi igual de cerca a las reservas de gas natural y a los acuíferos de agua dulce del país. También queda lo suficientemente cerca de Brasil como para constituir una amenaza. A finales de julio, el Ejército de Brasil lanzó unas maniobras militares a lo largo de su frontera con Paraguay, paralelo a la llegada de las fuerzas de EEUU a dicho país. Según la agencia de noticias InterPress Service, Estados Unidos ha llevado a cabo 46 operaciones militares en Paraguay desde 2002. [7]
BASES DE EEUU EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Además de fortalecer a los militares de América Latina con ayuda, entrenamiento y equipamiento, los EEUU continúan haciéndose valer al utilizar el territorio de América Latina para sus propios objetivos de política exterior. Algunas de sus bases son bien conocidas (y, en el caso de la base de EEUU en Guantánamo, notorias), mientras otras — en Honduras, El Salvador, Ecuador y las Islas del Caribe — constituyen secretos abiertos.
Este artículo ha sido adaptado de "El efecto Bush" por Frida Berrigan y Jonathan Wingo, del Instituto Mundial de Políticas (World Policy Institute). Dicho instituto, cotejando sobre todo el trabajo del centro sobre política internacional ha recopilado una lista de lo que se conoce como la "impronta militar" en la región. La lista puede consultarse en: www.SOAW.org/mil
Pies de página:
[1] Testimonio del General James T. Hill, Comandante, Comando Sur de EEUU (United States Southern Command), sesión del Comité de Servicios Armados de la Cámara (House Armed Services Committee): "Fiscal Year 2005 National Defense Authorization budget request," 24 de marzo 2004.
[2] Discurso del General Brantz Craddock, 12 de julio 2005.
[3] Adam Isaacson, "Closing the Seams: U.S. Security Policy in the Americas," NACLA, 2005.
[4] Testimonio del General James T. Hill, Comandante, Comando Sur de EEUU (United States Southern Command), sesión del Comité de Servicios Armados de la Cámara (House Armed Services Committee): "Fiscal Year 2005 National Defense Authorization budget request," 24 de marzo 2004.
[5] Jack Epstein, "General Seeks Boost for Latin American Armies," San Francisco Chronicle, 30 de abril 2004.
[6] Dana Priest y Walter Pincus, "CIA, White House Defend Transfers of Terror Suspects," Washington Post, marzo 2005.
[7] "Paraguay Says USA Not Interested in Setting up Military Base," BBC, 17 de agosto 2005.
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Recursos para información adicional:
Just the Facts: A Civilian's Guide to U.S. Defense and Security Assistance, Center for International Policy (CIP) and the Latin America Working Group (LAWG) Education Fund.
Erasing the Lines: Trends in U.S. Military Programs with Latin America, LAWG, CIP and the Washington Office on Latin America (WOLA), January 2006.
U.S. Weapons at War 2005: Promoting Freedom or Fueling Conflict? A World Policy Institute Report, junio 2005.
Publicado en el número de primavera 2006
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